Hay hechos fortuitos, hay culpas involuntarias; hay también el “no me importa”, y existe el “yo todo lo puedo”…..”porque soy yo”.

El miércoles y viernes de la semana pasada se llevaron a cabo las dos primeras jornadas del juicio contra Federico Teilletchea, chofer “profesional” de la empresa de transporte “El Vasco”; que en enero de 2012 participó de un choque frontal en la ruta provincial N° 41 a la altura de San Antonio de Areco producto del cual fallecieron cuatro personas.
El debate oral y público se desarrolló en el Tribunal Oral Criminal N° 2 a cargo de los jueces Juan Tillet, Graciela Larroque y Tomás Barski.

El imputado ( Teilletchea , de Villa Lía) llegó en libertad al juicio dado que el hecho fue caratulado como cuádruple homicidio culposo agravado –una calificación legal que lo hace pasible de excarcelación- y es representado por el doctor Rodrigo Lilo. En tanto, la fiscalía de Juicio la lleva adelante la doctora Valeria Chapuis, y las familias damnificadas son representadas por los doctores Juan Pablo Portessi y Javier Guevara.

El hecho
El 15 de enero de 2012 se produjo una terrible colisión de vehículos en la ruta provincial N° 41 a la altura de San Antonio de Areco donde fallecieron cuatro personas que viajaban a bordo de un Fiat Palio con rumbo desde Rosario a Lucila del Mar, partido de la Costa. El hecho ocurrió en las primeras horas de la mañana.

El conductor del rodado que impactó contra ellos de frente, un Peugeot 505 es Federico Teilletchea (de Villa Lía) quien iba junto a su acompañante Sebastián Aponte. A causa del impacto frontal, siendo que el Peugeot se cruzó de carril, los cuatro ocupantes del Palio perdieron la vida de manera instantánea. Se trataba de Mirta Graciela Inés Radicci (52), Facundo Lionel Sánchez (19), Hugo Oscar Sánchez (59) y Martín Busalatchi (16). En tanto, los ocupantes del otro vehículo solo recibieron heridas de distinta consideración pero que no hizo peligrar su salud.

Tras un año de instrucción, la causa se elevó a juicio en marzo del 2013. Desde entonces no se pudo llegar al debate a causa de diversos recursos presentados por la defensa de Teilletchea. Además, hubo distintos planteos en busca de que se efectuara un cambio de carátula. Y es que para los particulares damnificados y la fiscalía no se trataba de un homicidio culposo, sino de un “Cuádruple homicidio simple”. Es precisamente por estos planteos que la causa se ventila en el Tribunal oral y no ante un juzgado correccional como ocurre con la gran mayoría de estos hechos.

Tras cinco años de espera , la familia de las víctimas ha buscado por todos los medios que la causa no prescriba (la prescripción operaba en marzo del 2018) y hoy celebran que finalmente se pudo desarrollar el juicio. Sobre cómo fue esta nueva instancia, tras tantos años de lucha, Resta expresó: “con mi esposo hablábamos que estábamos ahí y no podíamos creerlo. Fue todo muy repentino porque parecía que iba a prescribir por tantos recursos que interpuso, y estuvimos tan preocupados por eso que cuando llegamos no lo podíamos creer. Estamos muy conforme con el TOC que decidió seguir adelante con el juicio, de otra la causa corría el riesgo de prescribir”.

Desarrollo del Juicio
Ni bien empezó el juicio, la defensa trato de interponer recursos legales para que prescribiera la causa pidiendo su total nulidad ante los jueces , quienes optaron por no darle este permiso. Dando así su continuidad de manera ordenada.

“Por suerte se presentaron todos los testigos que tenían que presentarse. Los testimonios fueron muy duros porque se revivió todo el siniestro. Ellos recordaron bastante de lo que habían declarado en un comienzo y todos coincidían en que él (por Teilletchea) estaba alcoholizado; ya que según las pericias oficiales : la graduación de alcohol en sangre fue de 0,85 g/l. A raíz del tiempo transcurrido hasta que fueron tomadas las muestras de sangre, creemos que los niveles al momento del choque debían ser mayores y que si bien estaba embriagado nunca perdió la conciencia porque hizo una carga de teléfono perfectamente y que iba muy rápido”, contó Nora a Divergente , sobre cómo vivió esta nueva etapa junto a sus familiares , y amigos de la víctima . Además, puntualizó: “Declararon que lo vieron salir muy fuerte de la estación de servicio, y que dos personas le advirtieron que no manejara. Incluso se enojó con la chica que le hizo la carga porque le pidió que escribiera su teléfono. Pero a pesar de las advertencias, él optó por irse. Todos coincidieron en las características de él como una persona muy arrogante y que manejaba muy rápido, en muchas ocasiones tras haber consumido alcohol”

En cuanto al imputado, se le respetaron todas las garantías, los jueces estuvieron muy bien. Los observé muy compenetrados, generaban confianza a los testigos de forma muy amena y de manera tranquila, manifestó Nora relatando cómo fue estar en el debate y añadió: “Después fue muy duro porque tuvimos que escuchar al imputado. Él dijo que no había bebido, que había tomado un sorbito de alcohol (de un vaso de otra persona). Y dos horas después del siniestro le había dado 0.85 según la pericia. Y por otro lado, dijo que iba a 100 kilómetros por hora cuando las pericias habían dado 160. Después metió otro auto que supuestamente lo encandiló y que por eso se cruzó de carril. Pero ese intento se cayó porque ninguno de los testigos se refirió a ello. Mintió en todo”.

En tanto, agregó que “fue muy claro el primer testigo, que fue el primero que llegó al accidente y contó que esta persona solo se preocupaba y decía: “mira cómo me dejaron el auto”, que insultaba a los bomberos porque tenían que cortar la puerta. Nunca se preocupó de que en el otro vehículo hubiera cuatro personas fallecidas, con total desprecio por la vida. Ni siquiera se preocupó por su acompañante que estaba muy mal. A él solo le importaba su auto. Y hace a la total indiferencia y menosprecio, antes, durante y después de lo ocurrido. Ahí se manifiesta la esencia de la persona por más shock que tenga en el momento”.
En cuanto a los alegatos se desconoce si se efectuarán tras las testimoniales o bien se desarrollará una nueva jornada, a lo que posteriormente se sumarán los cinco días que tendrá el Tribunal para resolver si corresponde condenar al imputado y con qué calificación hacerlo.
Tanto Nora como los familiares y amigos de las cuatro personas fallecidas , exigen un fallo ejemplar ya que consideran que es uno de los pocos privilegios que como personas nos diferencian y definen nuestro aporte a la convivencia social. Habla de lo que somos, de lo que damos y del compromiso que asumimos al embarcarnos en esta tremenda nave de nombre VIDA.

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