Es de público conocimiento que hace días atrás el Director Técnico de Independiente fue “apretado” por algunos barrabravas, entre ellos “Bebote” Álvarez, líder de la barra del Rojo. Sin dudas los barrabravas son una enfermedad letal para el deporte. El hincha disfruta del color, los bombos y redoblantes sin comprender que atrás de muchos de los que están ahí, hicieron aprietes, están ligados a grupos narcos o asesinaron personas por poder.

Lo que es un deporte hermoso, se transforma en un peligro. Las familias se van perdiendo de las tribunas. Antes se esperaban los fines de semanas para ir a la cancha con todos  (el padre, el tío, el hijo, la abuela) hoy son unos pocos. Se adueñaron de una pasión que no les pertenece ni les importa.

En Newells hace unas semanas se llevó a cabo una asamblea que culminó, no con ideas para discutir o cosas por cambiar para el bien del club sino con sillas volando, insultos, golpes de puños y demás, por parte de imberbes que “defienden” políticas oficialistas, no por ideas, sino por negocio.

Cara de Goma y Pillin Bracamonte (Foto extraída del diario La Capital)

Hace años la barra brava de Rosario Central tiene internas. En 2016 mataban a “Cara de Goma” compañero férreo de “Pillín” Bracamonte, líder de la barra canalla.

El fútbol argentino está en terapia intensiva hace mucho tiempo y los dirigentes y políticos argentinos parecen hacer oídos sordos ante estas problemáticas. La creación de Hinchadas Unidas en 2010 antes del mundial de Sudáfrica rebeló quienes comandaban las tribunas y con quienes se relacionaban. “Bebote” Álvarez fue uno de los impulsores de esta idea junto a Marcelo Mallo, dirigente del kirchnerismo. La política y los barras dándose la mano como aliados.

“Bebote” Alvarez, jefe de la barra de Independiente

Sin dudas este tema es muy extenso y hay miles de casos para comentar, pero lo que debe quedar en claro es que no se debe perder la esencia del deporte, la pasión y el folclore. ¿Por qué los barras tienen que ser personas que quizás nunca estuvieron ligados al club? ¿Por qué no son lideres de barrabravas aquellos que están hace 30 años pagando su cuota social y además contribuyo a mejorar al club que tanto ama? ¿Por qué esa pasión debe quedar a merced de lo que puede hacer un grupo de personas que lo único que piensan es en el poder y su bienestar?

Es hora de que los verdaderos hinchas puedan ser los que disfruten de su club, que los dirigentes tengan las agallas y valores suficientes para no ser parte de la corrupción y que los políticos tengan ideas y las implementen para que estos que están dejando en agonía al deporte no vuelvan a pisar una tribuna.