Poco se conoce de la situación de los músicos independientes en la ciudad de Rosario. cada vez que vamos a ver la banda de un amigo, de un familiar o simplemente entramos a un bar y nos vemos con la obligación de pagar una entrada tenemos que saber que ese dinero no es recaudación de la banda que está tocando esa noche, sino que los músicos utilizan ese dinero para pagar su espacio.

La Asociación Civil de Músicos Independientes (ACMI) de la ciudad de Rosario actúa como una especie de autoayuda para todas aquellas bandas emergentes de la ciudad y alrededores, debido a que realiza tareas que implican conseguir lugares y fechas para que las bandas puedan hacer su trabajo sin tener que pagar por un espacio y hasta poder recaudar algo de dinero.

Para una banda sin reconocimiento y sin dinero, que no este dentro del circuito comercial de bandas (lo que se denomina como under) organizar y llevar adelante un show es una tarea llena de complicaciones. Pedro Scola, músico de la ciudad de Morteros (Córdoba), actualmente recidiendo en Rosario charló con divergente y nos conto sobre los problemas que surgen a la hora de hacer un show:

 

El trabajo de la ACMI consiste en gestionar fechas, tanto en espacios privados como públicos para que estas bandas emergente tengas lugares donde poder mostrar su trabajo, y así darles una mano en el armado de sus shows, liberándolos de tareas extras como venta de entradas, difusión y lo más importante: conseguir un buen lugar, con buen sonido, buenos equipos de audio, buena capacidad sin tener que poner dinero de su bolsillo.

LA AUTOAYUDA

ACMI está creada, organizada y gestionada por los mismos músicos que sufren problemas como los ya mencionados. Cuenta con la participación de 30 bandas más gente del ámbito musical, como por ejemplo luthiers o productores, en total son alrededor de 250 personas, las cuales no tienen todas el mismo nivel de participación pero lo que es seguro es que todas participan.

El método de trabajo consta de 2 reuniones al mes en las que, según el presupuesto ortorgado por parte de la municipalidad a la asociación se define una agenda de eventos y se tomas las decisiones más importantes.

Aparte de gestionar fechas, dentro de las tareas de ACMI está la organización de charlas – clínicas con personalidades reconocidas del ámbito nacional, con el fin de poder ayudar a los músicos con experiencias que sirvan para la autogestión de las bandas. Aparte de hablar sobre temas específicos a la hora de tocar, se tratan temas como la composición de canciones, letras, melodías, difusión, tareas de manager, cuestiones que tienen que ver con la prensa, temas relacionados a los derechos de autor y cualquier tipo de información que ayude a los músicos a hacer su trabajo lo más profesional posible.

 

 

JUNTOS SOMOS MAS

Nicolás Leonangeli, miembro de Vieja Juventud, una de las tantas bandas que forman ACMI, nos contó que es muy importante que los músicos actúen unidos y organizados y que uno de los beneficios de ACMI es que ayuda en este aspecto: “Siento que esta asociación está demostrando que las cosas se pueden hacer de otra manera, más organizada y tranquila, no como la mayoría piensa, que por ser músicos lo único que hacemos es ruido y quilombo, se ha demostrado que se puede trabajar distinto”.

Otra de las funciones de los eventos de ACMI, aparte de la ayuda a los músicos, es reclutar integrantes, debido a que de esa forma podría hacerse un nombre mucho más importante y le sería más fácil hacerse un lugar dentro del circuito. También uno de los objetivos es llevar a cabo una especie de revolución en la cultura rosarina: “Gracias a esto la cultura musical va a cambiar y a todos los músicos de la ciudad esto nos beneficia. Acá en Rosario tenemos una cultura musical muy pobre, más allá de que haya muchas bandas y muy buenos músicos, la cultura del ciudadano rosarino en general en cuanto a la música es bastante pobre, esto se debe, entre otras cosas, a las pocas oportunidades que se le dan a las bandas locales, tanto por parte de los boliches privados como del estado”.